Una gafa tarda tres semanas en salir del taller

Somos cuatro personas en una nave de 180 m² en el polígono de La Serreta. Trabajamos por lotes de 40 a 60 pares: el prensado y el aceitado no se pueden acelerar, y preferimos tener pocas gafas bien hechas a un almacén lleno.

Aquí contamos, paso a paso, qué le pasa a una chapa de madera hasta que se convierte en unas gafas que te puedes poner. Si quieres verlo en persona, pide cita y te lo enseñamos.

Interior del taller Feler con bancos de trabajo, chapas de madera y una cortadora láser
  1. Chapas de madera de distintas especies apoyadas en la pared del taller

    Elegimos la chapa

    Compramos la madera en chapa de 0,6 mm a dos proveedores europeos con certificado FSC o PEFC. Al llegar la miramos hoja por hoja a contraluz: nudos, grietas o vetas que se cruzan demasiado cerca del puente acaban en la caja de recortes, que luego usamos para muestras y llaveros.

    Espesor
    0,6 mm
    Descarte
    una de cada cinco hojas
  2. Bloques de madera laminada sujetos con sargentos mientras seca la cola

    Laminamos y prensamos

    Una gafa de madera maciza se parte por la veta. Por eso cruzamos entre 7 y 9 capas, cada una girada 90 grados respecto a la anterior, con cola de poliuretano sin formaldehído. El bloque pasa una noche en la prensa. Para las envolventes usamos un molde curvo.

    Capas
    7 a 9
    Prensa
    12 horas
  3. Taller con bancos de trabajo, cortadora láser y chapas de madera

    Cortamos el frontal

    El contorno y la ranura de la lente se cortan con láser a partir del dibujo de cada modelo. Es la única máquina que usamos para dar forma: nos da la precisión que necesita la lente para quedar fija sin pegamento. El canto sale tostado, y por eso viene después el lijado.

    Tolerancia
    ±0,1 mm
    Tiempo
    6 minutos por frontal
  4. Manos lijando un frontal de madera

    Lijamos a mano

    Quitamos la parte quemada del corte y redondeamos cantos, puente y zona de apoyo en la nariz. Cuatro granos de lija, de 120 a 400, y siempre a mano: con una lijadora se pierde el control del grosor en el puente, que es donde más sufre la gafa.

    Granos
    120, 180, 240 y 400
    Tiempo
    unos 40 minutos por par
  5. Frontales de madera recién aceitados secando sobre un cartón

    Aceitamos

    Tres manos de aceite de linaza cocido y una última de cera de abeja, con un día de secado entre mano y mano. No barnizamos: el barniz se cuartea con el sol y, cuando salta, no se puede reparar. El aceite se renueva en casa con un algodón.

    Manos
    3 de aceite y 1 de cera
    Secado
    24 horas entre manos
  6. Montaje de una lente polarizada en un frontal de nogal

    Montamos lentes y bisagras

    Las bisagras de muelle van atornilladas a una placa metálica embutida en la madera, no directamente a la madera. La lente entra a presión en una ranura de 0,8 mm y queda sujeta sin cola, así que se puede cambiar si un día la rayas.

    Ranura
    0,8 mm
    Tornillos
    M1,4 con fijador
  7. Gafas de bambú sobre un papel junto a una regla y un calibre

    Revisamos pieza a pieza

    Antes de meterlas en la funda comprobamos que las dos lentes estén alineadas, que las varillas abran igual, el peso y el ajuste en una cabeza de prueba. Cada par lleva una tarjeta con la madera, el lote y la fecha en la que se terminó.

    Revisiones
    6 puntos
    Lote
    40 a 60 pares
Las cuatro personas del taller Feler conversando alrededor de un banco de trabajo

Quién está detrás

  • JavierDiseña los modelos y hace el corte. Viene de la carpintería de muebles a medida.
  • LucíaLijado, aceitado y montaje de lentes. Es quien decide si un par sale o vuelve al banco.
  • DaniLaminado y prensa. También fabrica los moldes de las envolventes.
  • CarmenPedidos, envíos, reparaciones y el teléfono. Si llamas, lo más probable es que hables con ella.

Lo que no es madera

Una gafa de madera también lleva otras piezas. Estas son y de dónde vienen.

  • Lentes: TAC polarizado de 1,1 mm, categoría 3, de un proveedor de lentes solares con marcado CE según la norma EN ISO 12312-1. Las cortamos a medida en el taller.
  • Bisagras: de muelle, en acero inoxidable 304, de un fabricante europeo de componentes para óptica.
  • Frontales metálicos de los modelos Mar Menor y Portmán: acero inoxidable cepillado o con baño dorado, de un proveedor europeo de monturas metálicas.
  • Fundas: corcho natural de la península, con cierre de presión.
  • Embalaje: caja de cartón reciclado y relleno de papel. Sin plástico.